Tecnología verde y energía
La transición energética en España ya no es solo una cuestión de megavatios instalados: es un proyecto de digitalización a gran escala. 2025 confirma que sensores, datos y automatización son tan importantes como paneles solares o aerogeneradores. Hablamos de eficiencia, resiliencia y costes, pero también de nuevas cadenas de valor en regiones como Aragón, Andalucía, Castilla-La Mancha o Galicia. Este artículo repasa cinco palancas tecnológicas que marcan el rumbo: autoconsumo y comunidades energéticas, redes inteligentes, almacenamiento, hidrógeno verde y optimización digital de la demanda.
Autoconsumo y comunidades energéticas: la inteligencia detrás del contador
El crecimiento del autoconsumo residencial y empresarial continúa, pero el salto cualitativo viene de la gestión inteligente. Plataformas en la nube combinan datos meteorológicos, consumo histórico y precios horarios para decidir cuándo producir, almacenar o verter a red. Las comunidades energéticas locales en barrios de Valencia, Pamplona o Málaga optimizan colectivamente la energía, compartiendo excedentes y gestionando baterías comunitarias. La clave está en interfaces simples y reglas transparentes para que la tecnología sea accesible a vecinos y pymes.
Redes inteligentes: visibilidad, automatización y flexibilidad
Los operadores de red avanzan en sensorización de baja tensión, donde se juegan gran parte de las integraciones de renovables. La combinación de medidores inteligentes, reclosers y algoritmos de predicción reduce pérdidas y minimiza interrupciones. El concepto de “flexibilidad” gana fuerza: en lugar de sobredimensionar siempre la infraestructura, se incentiva a consumidores y agregadores a ajustar consumo o inyectar energía en momentos críticos. Esto requiere mercados locales de flexibilidad y plataformas seguras que calculen, liquiden y auditen servicios en minutos.
Almacenamiento: baterías y más allá
Las baterías de litio dominan los proyectos de corta duración (de minutos a horas). En Barcelona y Madrid, edificios de oficinas y centros comerciales usan almacenamiento para recortar picos de demanda y participar en programas de respuesta. En zonas industriales de Zaragoza o Tarragona, aparecen soluciones híbridas que combinan baterías con generación fotovoltaica y gestión térmica. Para duraciones más largas, se exploran tecnologías alternativas y modelos de negocio que encajen con la variabilidad estacional. La rentabilidad, hoy, se consigue juntando varias vías de ingresos: arbitraje, servicios auxiliares y capacidad.
Hidrógeno verde: foco en aplicaciones con sentido
El hidrógeno verde avanza en Aragón y Andalucía con proyectos orientados a industria, logística pesada y mezclas en procesos térmicos. La lección de 2025 es evitar generalidades: es competitivo donde sustituye combustibles en procesos difíciles de electrificar o aporta flexibilidad al sistema. Los electrolizadores se integran con renovables y, cada vez más, con sistemas de gestión que optimizan su operación respecto a precios y disponibilidad. Las oportunidades para pymes están en componentes, mantenimiento, digitalización y seguridad.
Centros de datos y eficiencia: la cara digital de la energía
La región de Madrid concentra centros de datos que ya incorporan reciclaje de calor, acuerdos de compra de energía renovable y estrategias de uso eficiente del agua. La huella energética de lo digital es un tema de gestión, no de resignación: el diseño de software eficiente, la programación de cargas en horas de menor intensidad de carbono y el uso de ubicaciones con mejor perfil renovable marcan diferencia. Más compañías españolas miden y reportan “gramos de CO₂ por transacción digital”.
Optimización de la demanda: IA al servicio del ahorro
En hoteles de Baleares y Canarias, la IA ajusta climatización y ventilación a la ocupación real; en fábricas de Navarra, la planificación de turnos considera tarifas y disponibilidad de renovables; en supermercados de Murcia, la gestión de frío anticipa picos. No se trata de grandes inversiones, sino de conectar sistemas existentes a modelos que aprenden y afinan. La clave es la interoperabilidad: APIs abiertas, conectores estándar y cuadros de mando que muestren ahorro y confort.
Gobernanza y datos: confianza para escalar
Compartir datos energéticos entre agentes exige reglas claras. Surgen espacios de datos donde consumidores, empresas de servicios energéticos y distribuidores intercambian información bajo control del usuario. La seguridad y la privacidad no son accesorios; son la condición para que hogares y pymes participen con confianza. El resultado: decisiones mejores y mercados más líquidos.
Qué pueden hacer hoy empresas y municipios
- Auditar consumos con datos horarios y fijar objetivos por edificio, línea o proceso.
- Instalar sensórica esencial y centralizar métricas en un panel simple.
- Explorar autoconsumo y almacenamiento con modelos de ahorro claros.
- Negociar PPAs o contratos indexados con cobertura ante picos.
- Diseñar proyectos piloto de flexibilidad con agregadores de confianza.
La tecnología verde es, ante todo, gestión de datos y decisiones. Sin ello, los megavatios se quedan en papel.
— Equipo TechGeo España
Perspectiva 2026
Veremos expansión de mercados de flexibilidad local, más almacenamiento distribuido en polígonos y comunidades, integración de calor residual urbano y plataformas de datos interoperables. La transición será tanto tecnológica como organizativa: coordinar a más actores, con más información y objetivos compartidos.